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Salies‑de‑Béarn, la ciudad de la sal

Salies-de-Béarn, ¡una historia a la que no le falta sal!

¡AQUÍ, LOS JABALÍS HABLAN EL BEARNÉS!

 

Se cuenta que en la Edad Media un jabalí herido por unos cazadores tuvo la buena idea de refugiarse en un pantano fangoso.

“Si no hubiera muerto allí, nadie viviría allí”.
Se le encuentra muerto, pero cubierto de cristales de sal. En ese momento se dan cuenta de que en el subsuelo de Salies fluye una fuente salada de agua salada.
Antes de morir, este jabalí habría dicho sus últimas palabras : «Si no hubiera muerto allí, nadie viviría allí».

Sobre todo, una vez en la Place Bayaà, ¡no deje de venir a saludarlo!

HACE MUCHO TIEMPO…

¿Sal prehistórica?

De una forma más rigurosa, en los años 60, los descubrimientos nos indican que desde el siglo XI hasta el siglo XVI a. C., la sal ya se usaba en Salies-de-Béarn como un medio para preservar los alimentos (era un poco el frigorífico de la época).

Se vive, se duerme,se come la sal…

Sinónimo de riqueza y supervivencia, esta fuente de agua salada es el pequeño tesoro de los habitantes de Salies.

¿Quién cree que extrae el agua salada? Desde el 11 de noviembre de 1587, solo los “Parts-Prenants” tienen el derecho de explotación de esta fuente, diez veces más salada que el agua de mar, y de hacer sal en casa. ¡Aquí hay una fuente muy interesante de ingresos secundarios para los habitantes de Salies!

DEL MUNDO A SALIES-DE-BÉARN

En el siglo XIX, los habitantes de Salies exploraron nuevas formas de poner en valor su sal de manera diferente. Estas aguas, muy ricas en oligoelementos, solo pueden ser beneficiosas para los humanos.
Pequeña primicia : los habitantes de Salies tenían fama de ser una hermosa «raza» en los Pirineos.

En 1857 abre el primer establecimiento termal. Al principio, muy apreciado por las mujeres que no podían tener niños, los baños termales atraen rápidamente a una rica clientela de personas que buscan curas termales: aristócratas de España y su corte, duques, duquesas…

Imagine a la familia Eiffel, Marcel Proust, Francis Scott Fitzgerald y a su esposa Zelda deambulando por las callejuelas. La Cité du Sel ofrece una nueva imagen, con hoteles muy hermosos, que atrae a la élite parisina: un casino de estilo oriental, un jardín público con quiosco de música y grandes secoyas, una estación de tren y cientos de viajeros en sus plataformas todos los días …

Pequeña indiscreción… ¿No se comenta que Françoise Hardy vino a una cura a Salies-de -Béarn?

¿Y DÓNDE ESTAMOS HOY EN DÍA?

El «oro blanco» todavía juega un papel importante en la vida de Salies-de Béarn.
En la Place du Bayaà, su curiosidad le llevará a la cripta (refugio escondido de la fuente).
En el jardín público, con su establecimiento termal de inspiración morisca, soñará con la Belle Époque: esas damas y sus hermosos vestidos de crinolina alrededor del quiosco de música.
Hoy en día, bien se trate de un spa, o de una cura termal, cada uno tiene su lugar.

¿Ganas de sal? Vaya a las salinas, ¡el único sitio que produce actualmente la sal para el famoso jamón de Bayonne!

#saliesdebearn

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