Entre Salies-de-Béarn y Sauveterre-de-Béarn, en las alturas de los cerros bearneses, esta casita ofrece desde su jardín una vista maravillosa sobre los valles arbolados y las montañas pirenaicas.
Gracias a su situación a medio camino entre las dos ciudades, vagará por las callejuelas de la Ciudad Medieval de Sauveterre-de-Béarn bajo la protección de sus imponentes fortificaciones o gozará del buen tiempo en las aguas cálidas del establecimiento termal de Salies-de-Béarn.
También podrá aprovechar sus vacaciones en el Béarn pirenaico para visitar el País Vasco y los Pirineos.