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El campo de Gurs
¿POR QUÉ EL CAMPO DE GURS?
La creación del campo de Gurs es consecuencia del colapso de los republicanos españoles en Barcelona, frente a las tropas del general Franco en enero de 1939.
Se produce “la Retirada”: 500 000 hombres, mujeres y niños que intentan cruzar la frontera pirenaica. Estamos hablando de un río humano, ¡incluso los pastores traen sus rebaños!
Las autoridades francesas deciden colocar a los soldados republicanos españoles, así como a las poblaciones que cruzaron la frontera en masa, en los llamados campos de recepción.

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Camp de Gurs
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Este es el número de barracones construidos en 42 días, organizados en 13 islotes rodeados de alambre de púas. El campo también está rodeado de alambre de púas, 250 km en total. Se trata de campos dentro del campo. Hay islotes para hombres e islotes para mujeres y niños. A los 12 años, el niño se une a su padre.
Los barracones fueron diseñados para usarse en verano, por lo que protegerán poco del frío y mal de la lluvia.
Alrededor de unos 24.530 republicanos españoles fueron internados en Gurs. Eran en su mayoría combatientes vascos, aviadores y voluntarios de las Brigadas Internacionales.
LOS INDESEABLES
En septiembre del 39, Francia declara la guerra a Alemania.
A pesar del mal estado de los barracones y de un campo casi vacío en 1940, el gobierno francés internará allí:
– Refugiados alemanes, austriacos y polacos arrestados en el área de París. Una parte de estos refugiados provienen de la 1ª Rafle du Vel d’Hiv: así el 12 de mayo de 1940 las autoridades francesas ordenan la reunión de mujeres extranjeras en el Vélodrome d’Hiver. Estas serán arrestadas y transferidas a Gurs.
– Mosellanas: mujeres francesas del Mosela casadas con un alemán o de origen alemán. Las autoridades francesas sospechan que estas mujeres diferentes forman parte de la “quinta columna”.
– republicanos españoles que seguían huyendo del régimen de Franco.
– prisioneros políticos…
Como no tenían papeles franceses, representaban un peligro potencial.

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Camp de Gurs
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LA VIDA EN EL CAMPO
Las condiciones de vida en el campamento eran extremadamente precarias.
Se deterioraron en el invierno de 1939-1940. Las barracas no resisten el mal tiempo. La humedad es constante. El lodo debido a este suelo arcilloso es inevitable y las zanjas de drenaje son insuficientes e implacables. La tierra se convierte en un verdadero pantano.
El hacinamiento es grande: 60 personas en un barracón, tan solo 70 cm de ancho se asignan a cada interno.
EL RÉGIMEN DE VICHY
Con la llegada de los judíos al campo a partir de octubre de 1940, Gurs se convirtió en el símbolo del antisemitismo del régimen de Vichy.
De 1940 a 1943, 20.000 judíos fueron internados en Gurs :
– Judíos alemanes de Baden, Palatinat y Sarre: la mayoría son ancianos. Casi 800 de ellos morirán en las semanas posteriores a su llegada.
– Judíos (hombres, mujeres y niños) transferidos desde otros campos de la Zona Sur.
– Víctimas de redadas y operaciones policiales. Todos aquellos a quienes los servicios administrativos designan como “extranjeros excedentes en la economía francesa”. Su único crimen: nacer judío.

Camp de Gurs
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Camp Gurs Credit Adrien Basse Cathalinat Pays De Bearn 33
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Camp de Gurs
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EL CAMPO HOY EN DÍA
En 1962, el consistorio israelita de Bade se va a Gurs. Solo quedaba el cementerio del campamento y no se le hacían labores de mantenimiento.
Desde 1962, ese consistorio es quien paga por el mantenimiento del cementerio.
1.062 personas descansan en este cementerio. 1.062 personas cuya identidad se conoce.
El campo de Gurs es uno de los tres lugares de memoria nacional junto con Vel d’Hiv y la Maison d’Izieux, en honor a la memoria de las víctimas del racismo y el antisemitismo de Vichy. El monumento, creado por el artista israelí Dani Karavan, se compone de una estructura de barracón que representa el internamiento en Gurs (el único elemento específico de Gurs), 200 m de vías férreas para simbolizar la deportación y un espacio rodeado de alambre de púas por el sistema de campos de concentración como en Auschwitz.
En el emplazamiento del campo, ahora hay un bosque: una capa vegetal que se ha colado sobre este oscuro pasado. ¿Por qué? El campo siempre ha sido gobernado por la administración francesa.
El callejón de los internos de 2 km de largo le permite cruzar el campo y llegar hasta su entrada histórica (la que da al camino hacia el hospital St Blaise) donde se encuentran unas veinte columnas, rindiendo homenaje a los internos del campo.
A lo largo del callejón y alrededor de la reconstrucción del barracón (del mismo tamaño pero no del mismo material), varios atriles informativos muestran información y explican la historia de este campo.
El edificio de la recepción, el punto de partida, pero también el punto final de esta visita, muestra varias reproducciones de obras realizadas por los internos, unas fotografías de éstos últimos y vistas del campo. La película que se muestra resume cronológicamente la historia de este lugar, respaldada por fotos de archivo. El ordenador que está disponible completa la información sobre la historia general del campo.
Desde la década de los 80, desde el campo de Gurs se ha estado trabajando activamente por el deber de la memoria: desde la recaudación de fondos, la investigación de antiguos internos y la organización de conmemoraciones, hasta conferencias, testimonios y redacción de libros… tal es la acción de la asociación.
Página Web: Camp de Gurs
La ciudad de Navarrenx, desde 1965, está hermanada con Rheinstetten, ciudad alemana de Bade. Este hermanamiento nación de la voluntad de los hombres de superar el drama del campo de internamiento de Gurs.
La fuerza del Arte detrás de las alambradas
Las melodías, los textos y las pinturas que se les presentarán durante esta visita fueron creados por los internos de este campo, detrás de las alambradas de este campo miserable. Son la expresión más íntima de su sufrimiento, sus angustias y sus esperanzas… Despojados de todo, llevaban el arte en el corazón como su joya más preciada, como un último refugio en el que pudieron preservar su dignidad humana.
Más de ochenta años después, estas obras de arte renacen por un momento ante nosotros, para sumergirnos de nuevo en la experiencia de los internados, en el corazón de lo que fue el campo de Gurs.







